feliz vivía Manuel Juárez
cuidando sus propiedades,
trabajando bien la tierra,
poco salía a las ciuda des
La feria del cuarto viernes,
Se celebraba en el pueblo,
pero andaba el diablo suelto
Manuel encilla una yegua,
también su potro má s fino
Con su sonrisa y su chata
con rumbo al pueblo se vino caramba
que mala pata que jugada del destino
Un tipo gritó en la calle,
ay que rechú las caderas,
no se refería a la yegua y esas
Manuel le dio vuelta al potro
Juárez herido de un brazo
El otro muerto hecho bola
en las patas del ca ballo
y aunque a Manuel la presaron
Luego de averiguaciones en libertad lo dejaron,
mientras que calladamente a
En un ranchito en la sierra
ya no sale a las ciudades
Ya con esta me despido señores,
Que aunque sea humilde el ranchero,
hay que respetar su es posa