buscando un horizonte nuevo,
Quería conocer eso que llaman mundo,
y en un tren lleno de sueños me subí
Llevaba en la mano una guitarra,
un amor y muchas ganas de vivir
Pensaba que era como una novela
y que en medio de esa selva
debería de haber sitio para mí
volveré a mis veinte años
y volveré al olor de los naranjos
y a vivir un jueves santo
Me enamoraré de una niña de Triana
Ahora necesito estar muy lejos
y jugarme hasta el pellejo
en ese alocado mundo que elegí
Espero no tener que arrepentirme,
irme para buscarme la vida
aunque sea un hombre de fama
y unos besos que me ayuden a vivir
Y volveré al olor de los naranjos
y a vivir un jueves santo,
Me embriagaré de jazmines y azares
Me enamoraré de una niña de Triana
la alegría cuando vuelva.