Usaba a diario y vendía su piel
A precio caro, de las ocho a las diez
En una esquina era joven y fiel
Era rosa y espina y se llamaba, sé
Nunca lo supe, nunca le pregunté
Era un bocoso y tan solo le mire
De pozo en pozo y era un pajarillo
De blanca sala, de balcón en balcón
Ofrecedora para el mejor postor de su
y ahí seguía la misma hora de ayer
y aun tenia la rosa de su piel
y malgrande la espina y sonreía al pasar
de lo admiró en el bajo de aquel farol
y veinte veces el ar llevaron presa
tras de la reja viera un pajarillo
de blanca sala de balcón en balcón
de plaza en plaza vendedora
ofrecedora para el mejor postor de su
Se le arrugó la piel y el
no fue para ta parle la huella que dejó.
El sexto invierno se le acabó el color
Solo en la esquina se quedo aquel farol
donde se iría se llamaba...
Y sonreía y era un pajarillo
de blanca sala de balcón en balcón
De plaza en plaza, vendedora de amor,