de las luces que a lo lejos
Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos,
Y aunque no quise el regreso,
siempre se vuelve al primer amor.
La quieta calle donde le codijo,
tuya es mi vida, tu yo es mi querer.
Bajo el burlón brillar de las estrellas
Volver con la frente marchita
Sentí que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
Viví con el alma aferrada
Tengo miedo del encuentro
que vuelve a enfrentarse con mi vida
Tengo miedo en las noches
que pobladas de recuerdos
tarde o temprano detiene su andar
haya matado mi vieja ilusión
Volver con la frente marchita
Sentir que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
Viví con el alma aferrada