que he sufrido yo una cruda
que hasta gente de mar queríe.
Eran unos chaparritos verdes,
y en la frente un solo ojo nomás.
y uno de ellos se puso a cantar.
Venimos desde Marte y de la Luna
a aclarar ciertas cosas y de lejos.
El marciano no baila cha cha cha
y en la Luna no existe ni un conejo.
Venimos a este mundo como amigos
a suplicar en paz hemos venido.
que no manden más satélites y cohetes,
que no dejan dormir con tanto ruido.
Sus bombitas atómicas que tienen
no nos sirven ni pa' encender cigarros,
y si siguen ya vendremos a pegarles
a los rusos y a los americanos.
Las estrellas no tienen cinco picos,
y no es cierto que la luna es puro peso.
Y no existe pobreza, puros ricos,
pues el dólar está a doce por un peso.
Para ustedes el marciano es muy extraño,
pues más raros son ustedes
Unos prietos, otros güeros y otros rojos
Y en la frente de este uno
A la luz de Saturno ante su reja
Digo, mi vida, qué lindo ojo
El que tienes debajo de esa ceja
me voy a buscar mi fortuna,
el que traigo es suficiente
para llegar hasta Marte y la Lu na.