Porque el deseo de la carne
y el del espíritu es contra la carne
y estos se oponen entre sí,
para que así no haigais lo que quisierais
Entre la carne y el espíritu
Cuántas cosas que tu has hecho
y no has sido tú, tú, tú, tú
Tu, entre la carne y el espíritu
¿Tú cuántas cosas tú ha s hecho
y no has sido tú, tú, tú, tú?
En el perreo, el maleanteo,
el cometeo, el gualleteo.
con la idea de quitarte la vida.
Eso no eres tú, claro, no eres tú.
Estás gritando el espíritu.
Diablo, claro, no era como tú.
Más el fruto del espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
felicidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.
Contra tales cosas no hay ley.
Entre la carne y el espíritu
estás tú, tú, tú, tú, tú.
Cuántas cosas tú has hecho
y no has sido tú, tú, tú, tú, tú.
Entre la carne y el espíritu
Cuántas cosas tú has hecho
y no has sido tú, tú, tú,
Hay veces que la carne me dice al oído
Tu a la iglesia estás muy afanado
Mientras el espíritu dice por otro lado
De la mismo yo te he sacado
Tu sabes que tu espíritu lo he restaurado
De muchos pecados yo te he librado
No desees sentirte como en el pasado
la carne y el espíritu han hablado
Entre la carne y el espíritu
Cuántas cosas tú has hecho
y no has sido tú, tú, tú, tú, tú.
Entre la carne y el espíritu
Cuántas cosas tú has hecho
y no has sido tú, tú, tú.
Y manifiestas son las obras de la carne,
que son adulterio, fornicación,
lascivia, idolatría, hechicería.
Enemistad de pleitos, celos, iras,
y cosas semejantes a estas
como ya los he dicho antes,
los que practican tales cosas
no heredarán el reino de Dios.