Yo busqué para darte mi amor,
tu boca es la luz de mi alegría,
te ofreces en tu cuerpo requemado
el divino aliento del pecado
como a mí te entregaste en un morena
Déjame bajo el claro mediodía
consumar el pecado divino
Déjame bajo el claro mediodía
consumir la manzana prohibida
siento en mi carne deseo de pecado
entumbiame los ojos con tu cuerpo
Sus labios son de un alba sin contorno,
te voy a hacer aullar una vez más
Déjame bajo el claro mediodía
consumar el pecado divino.
Déjame bajo el claro mediodía
consumir la manzana prohibida.
la luz que en tus ojos escondida.
no prometo un paraíso ni fidelidad.
ni esto es el principio de la humanidad.
el riñón o la costilla me vas a
ni la luz que en tus ojos
no prometo paraíso ni fidelidad
ni este es el principio de la humanidad
el riñón o la costilla me vas a acostar