No hay una flor en todo el pago,
tan linda como Margarita,
es la más preciosa chinita
con unos ojazos como el mismo sol,
Y arrastran los mostos el ala
y la siguen siempre que va en bulga de flores
y su guitarra si es blanca en amo res
y con los andares de su corazón.
Pero ella no les hace caso
porque la chinita solo a me quiere.
Los otros días se ha reído
cuando en lo del po zo
yo le hablé de amor.
Y cuando con dulce embeledo
y atolondrao por su mirar travieso
le quise dar un lindo beso,
pucha, un trompete me tiró.
La pu cha que papeló,
la china que me hizo se r,
pues juro que yo me creíba que
te cerré y va por mi querer.
Malaya con su CD,
que tanto me hace penar,
si algún día en un descuido
la agarro a tiro y la he de pesar.
Como anda tan enamorado,
mis putos amores yo los quiero,
me fui a ver a un curandero
que vende lullitos buenos pa 'l amor.
Me dio ya no sé qué menjunje
y me dijo que le hiciera tomar eso,
que ella misma me iba a dar un beso
y me pediría por favor de amor.
Me fui pa 'l rancho Margarita
y sin que ella me viera
eché la enjuria al mate,
después haciendo un disparate
ahí mismo sobre él mucho la quise meter.
Al diablo co n todos los yuyos,
porque ella erizca
en vez de contestarme sin
ninguna lástima
empezó a darle con el palo días más tarde.
La pucha me papeló,
la china que me hizo ha cer,
os juro que yo me creíba,
se reíba sin querer.
Malaya con su bebé,
que tanto me hace pedar,
si algún día en un descuido
la agarro al tiro, le di pinta.